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viernes, 25 de septiembre de 2015

Visita muy curativa a Domicilio


Anna fue a visitar a un amigo en a su casa, porque su amigo cayó y estaba con el brazo izquierdo roto por una caída tonta. Anna tocó el timbre y le abrió la puerta, Marta, la novia de Diego. Marta la acompañó hasta la salita de estar, dónde Diego estaba sentado en el sofá. Anna  le dio un pico en los labios mientras Marta se sentaba en el sofá y en el medio Anna. Anna era una rubia de melena corta, que vestía con un mini vestido azul muy corto muy ajustado y sin ropa interior. 

Diego le empezó a acariciarle la pierna izquierda a Anna mientras Marta instintamente le bajó el pantalón corto que llevaba Diego y vio que la polla de Diego estaba algo morcillona. Diego se echó hacia atrás y Marta dejó caer un buen escupitajo sobre el glande de Diego y acto seguido, Anna lo extendió con su dedo pulgar haciendo lentos círculos sobre él.

Anna se levantó y se puso en frente de Diego y éste colocó su mano sana sobre con su pulgar fue masajeando el clítoris de Anna mientras Marta se quitaba el tanga rosay se empezaba a masturbar mientras veía esa escena.

Cuando pasaron unos minutos, Anna se quitó el vestido azul y se agachó y metió entre sus 105 de pecho la polla de Diego y empezó a hacerle una buena cubana con sus tetas mientras que Marta se quitaba su camiseta de Hello, Kitty mientras que Anna aumentaba la velocidad de la cubana con mamada que le realizaba a Diego.

Marta se levantó y se agachó detrás de Ananna y puso sus manos sobre las de Anna y movía las tetas de Anna para apurar la paja de Diego. Marta besó lentamente el cuello de Anna y le apartaba la melena le digo que ya era hora de cambiar de práctica.

Marta se fue al sillón de en frente del sofá dónde estaba sentado Diego y Anna empezó a lamer el sexo a Marta que jugueteaba con sus pezones con sus dedos y le preguntó a Diego si le gustaba la vista y él asintió afirmátivamente mientras disfrutaba del espectáculo. Anna aplicaba al coño de Marta una serie de lametones y mordisquitos en el clítorisque Marta no tardó en tener los orgasmos que iban aumentando su intensidad. 

Poco después, Diego se levantó y enculó el culo de Anna mientras ésta dedeaba con rápidez con dos de dos el sexo ya inundado de Marta. Diego embestía cada vez más fuerte en el ano de Anna, y no tardó en correrse, pero no en el culo de Anna, sino en la boca de Marta, que se lo tragó sin desperdiciar ni una sóla gota del semen de Diego.

A continuación, entre los dos llevaron a Anna hasta el sofá y ellos se agacharon para comerle el el coño a dúo y Anna les decía que no parasen hasta que se corriera y ellos así lo hicieron. Marta se lo comía despacio mientras que Diego se lo comía rápidamente, el contraste de los dos estilos fue la bomba para el placer de Anna que experimentaba sus primeros orgasmos largos de su vida. Las dos lenguas parecian dos esponjas para limpiar todo el flujo que salía del sexo de Anna y cuando Anna arqueó su espalda aumentaron su bvelocidad ante la llega del gran orgasmo final de Anna. Finalmente Anna después de unas horas se vestió y se fue de su casa.

Unos días después, Diego acompañado de Marta fueron a la clinica para sacarle la escayola a Diego y descrubieron que la enfermera que le sacó la escayola era Anna, que tenía una sonrisa muy morbosa en sus labios.

sábado, 15 de agosto de 2015

Diario de un dedo - Hotel 5 Orgasmos


Cuando llegamos al hotel de las Islas Barbados nos regristamos, aunque no me tocó con Nico estaba en la habitación contigua y mi compañera de habitación era Mónica, la profesora de gimnasia, que poco despues que como compañera de habitación no estaría nada mal.

Cuando entramos en la habitación puse mi maleta encima de una de las dos camas que había en ella, la abrí y cogí mi neceser, una toalla y un bikini muy minusculo de color verde fosforito y me fui a la ducha y estaba realmente cansa del vuelo. Con el pedazo cunnilingua que me hiciera Nico en el baño del avión, mi coño no necesitaba más atenciones por ese día. Por eso no me dedeé en esa primera ducha tropical.

Me vestí con ese bikini fósforito y me puse un pareo azulon y salí del baño y la mirada de Mónica fue de total lujuría y de mi maleta otra toalla, las gafas de sol y la crema solar y me fui a la terraza con piscina del hotel.

Cuando llegué a la terraza, me tumbé en la única tumbona que quedaba libre cerca de la piscina y me coloqué boca abajo me desaté la parte superior del bikini y se acercó Nico que acababa de salir del chiringuito del hotel y le pedí que cumpliera su parte del trato del avión. 

Nico llevaba un bañador turbo rojo que le hacía un buen paquete que mientras se acercaba hasta mi tumbona, mi sexo reaccionaba empapando mi minusculo tanga verde. Cuando le di la crema solar para que me diera el masaje mi sexo se contrajo para regalarme un micro orgasmos de un par de segundos pero muy intensos. Nico me embarduno de crema solar los hombros y el centro de mi media bronceada espalda y sentí sus delicados movimientos círculares que me hacían evadirme de mi entorno y sólo concentrarme en lo que me hacía Nico con suys mano. Lo estaba haciendo tan bien que mis pezones estaban rozando la tela de la tumbona y que yo para contribuir a la presión me movía ligueramente hacia arriba y hacia abajo para aumentar su erección.

Nico no se atrevía a pasar más a allá de mi espalda y yo no quería que mi excitación me dominara en la tumbona y decidimos seguir en mi habitación. No me puse ni la parte superior del bikini y cuando nos fuimos todas las miradas estaban clavadas en mis senos, incluso la de Nico. Cuando llegamos a la habitación descubrimos a Mónica totalmente desnuda en su cama dedeandose pero con una velocidad endiablada y mirando la gran tele que teníamos en frente de las camas viendo una peli porno no se imutó con nuestra llegada y me indico con su dedo que me acercara a su cama y yo lo hice. Para estar a la misma altura de Mónica me puse de rodillas encima de cama y ella se incorporó un poco y acercó su boca a uno de mis pezones y abrió sus labios y lo succionó tan suavemente que me provocó que mi cuerpo temblara de placer. 

Nico se acercó y me dio a chupar dos de sus dedos y yo los empapé bien  y él los dirigió hacía el coño de Mónica, mientras que ella jugaba con su lengua en mis pezones. Poco después, ambas estabamos chupando la polla de Nico y Mónica me dirigía mi cabeza para que se la chupase bien la polla a Nico. Así pasamos un buen rato hasta que Nico secorrió en nuestros senos y se durmió en mi cama.

Yo me quedé con ganas de más y Mónica me sugirió que me desvirgaba analmente, yo me sentía algo reacia, pero cuando la lengua de Mónica tocó y jugó mi ano me relaje y disfruté como nunca y cuando ella introdujo su dedo anular previamente bien ensalivado por ella y por mi y lo metió sin que nada pusiera la menor resistencia y de mi boca sólo salían gemidos de autentico placer pues los movimientos del dedo de Mónica fueron más violentos que no tardé mucho en tener una serie de orgasmo que dejaron un rastro de gotitas de fluido vaginal desde la sabana blanca hasta el cabecero de madera de la cama de Mónica, que las dos limpiamos gustosamente y al cabar nos funcimos en un beso totalmente apasionado y lascivo y después nos quedamos lasdos dormidas desnudas y con una gran sonrisa pícara en nuestros labios.

viernes, 14 de agosto de 2015

Diario de un dedo - Calor Caribeño


En el mes de Junio, nuestra clase fue al tan asiado viaje fin de curso al Caribe, con algunos profesores, incluida la profe de gimnasia. Todos estabamos nerviosos en el aeropuerto esperando a que salierá el avión con nuestros billetes. Yo iba monisima con una blusa blanca tipo ibicenca y una falda con motivos florales y sin ningún tipo de ropa interior que me molestara. 

Noté que una mano me acariciaba el pecho por encima de la blusa y me susurraba te gusta, verdad? y mi respuesta fue Mmm.. Sii, pero baja un poco más y ya verás que ya estoy llenando mi "piscina" de aguas caudalosas para que se conviertan en cascadas imparables. La mano hizo lo que le sugerí, metió la mano en la raja frontal de la falda y un dedo profundizó lentamente en mi sexo, que estaba deseando de ser atendido como se merecía y éste reaccionó como se esperaba, primero saludó al invitado, después el dedo se puso muy cómodo y finalmente se hizo dueño y señor del placer de mi coño.

Yo mientras tanto, pegaba mi culito a su entrepierna y me rozaba ligeramente hasta sentir que su bulto me hacía pesión en la tela que envolvía mi culo que por ese momento era totalmente virgen y en ese momento se acercó un profesor, que nos cortó totalmente el rollo y paramos de inmediato pero antes de separarnos me dio a probar su dedo bañado en mis jugos y lo saboreé lentamente y cuando se alejaba de mi, vi de reojo como chupaba el dedo y me guiñaba un ojo.

Ya dentro del avión, me senté al lado de mi mejor amigo, Nico, que vestí una camiseta de manga sisa y unas bermudas hawaianas amplias y entre risas y comentarios picantes empeceé a calentarme otra vez y me desafió a pajearle allí mismo a cambio yo recibiria un masaje relajante cuando llegariamos al hotel de Barbados. 

Yo ni corta ni perezosa alargué mi brazo izquierdo hacia las bermudas de Nico, me tí la mano, y empecé a masajear con los dedos índice y el dedo pulgar el glande a velocidad lenta, mientras yo miraba el cielo azul que se veía por la ventana del avión y cuando Nico estaba con un buen caletón me detuvo y me coje hasta el aseo del avion entramos los dos y me subió al lavabo me levantó la falda, él se agachó y me empezó a lamer de tal forma que a los pocos segundos tuve 3 orgasmos seguidos.

He de reconocer, que hasta ese momento ningún hombre me supo hacer un buen cunnilingus como en el aquel minusculo baño de aquel avión rumbo al mejor viaje de fin del curso de mi vida. y estó fue un pequeño aperitivo de mis aventuras con el calor caribeño, y aún estaba en pleno vuelo.

jueves, 23 de julio de 2015

Diario de un dedo - Placer Dirigido


Un día Franceska fue pillada paseando por los pasillos del instituto y la mandaron al despacho de la directora, que se llamaba Clara. Franceska tocó con sus nudillos en la puerta del despacho de Clara y ésta se abrió despacio y sin hacer ningún ruido, y vio que Clara se estaba dedeando como si fuese su primera vez.

Franceska, se sentó en la silla que había delante de la de mesa de Clara y cuando ésta abrió los ojos se asustó y se puso nerviosa pero no se alteró con ella sino que se intentó recolocar la ropa pero Franceska hizo con su dedo índice el gesto del NO. 

Franceska se levantó y se dirigió hasta el lado de la silla de la directora Clara y le empezó a acariciar la cara interna del muslo izquierdo hasta llegar al borde izquierdo de las bragas blancas con puntilla que llevaba la directora ese día. Clara pensaba que se lo apartaría pero Franceska no lo hizo, sólo rozó el clítoris por encima de las bragas de Clara muy despacio, fue dibujándolo con suma perfección bajo su delicadas caricias digitales. 

Acto seguido Franceska, añadió un segundo dedo y aumentó la fricción sobre las bragas de Clara y ésta no tardó en gemir, pero Franceska tenía otros planes para la directora Clara, como hacía calor la ventana del despacho estaba mediabierta y Franceska hizo levantarse a Clara de la silla y la llevó a la ventana. Apoyada en una columna estaba la profesora de gimnasia, que mientras sus alumnos hacían un circuito ella le estaba chupando la polla al bedel del instituto y que estaban fuera de miradas indiscretas, menos de las de Franceska y la de la directora Clara, que tenían una visión perfecta de lo que hacían los dos.

Franceska acabo de abrir una hoja de la ventana del despacho de Clara y le desabrochó los cuatro primeros botones de la blusa que llevaba y empezó a acariciar suavemente las tetas de Clara al mismo tiempo que seguia jugando con su clitoris. El efecto conjunto de las caricias de Franceska y la visión de la mamada de la profesora de gimnasia al bedel en el cuerpo de la directora Clara no tardó en aparecer, pezones erectos, bragas húmedas y gémidos de placer incontrolados.

Mientras abajo, la profe de gimnasia, apuraba la mamada al bedel porque sus alumnos habían acabado ya el circuito y estaban esperándola y cuando el bedel se corrió, ella se lo bebió hasta la última gota y cuando volvió a su clase dijo entre risas había que beber mucha leche para estar como yo.

Mientras, desde la ventana, Clara tenía que aguantarse con sus manos al marco de la ventanar por sus orgasmos eran brutales a manos de Franceska y Clara le dijo gracias por esta visión ha sido más estimulante de lo que me esperaba, mientras las dos se fundían en un apasionado beso muy morboso.

sábado, 27 de junio de 2015

Diario de un dedo - El Inicio


Mi iniciación en el mundo de la masturbación femenina fue al contarme una amiga su primer dedo. 

Mi amiga se llama Franceska y es una rubia de melena hasta el culo, sin extensiones, ojos de un verde intenso labios de pecado y un cuerpo de infarto y cuando sus padres se ponían a discutir por el iminente divorcio, Franceska se encerraba en su cuarto ponía música heavy, su favorita, especialmente de AC/DC y se tumbaba en su cama y se dedeaba al ritmo de la canción.

La primera vez que lo hizo fue cuando le comunicaron la noticia del divorcio hará unos 6 meses, Franceska y puso la canción titulada Back in Black y se desnudó y al empezar los primeros acordes rozaba despacio con dos yemas el clítoris como si punteara las cuerdas de una guitarra eléctrica y después seguía con gran maestría el ritmo de la canción y cuando parecía que Franceska iba a correrse el ritmo de la canción cambiaba y ella se tenía que adaptar el ritmo de sus punteos corporales al ritmo de la melodía. 

Franceska contenía las ganas de correrse acelerando y disminuyendo los roces de sus yemas y deseando que acabase de una vez la canción para tener la gran ovación de su particular concierto. Los últimos acordes del tema fueron la señal que precisaba ella para tener su primer gran orgasmo y lo tuvo pero de una forma tan intensa que salieron disparados los primeros 3 chorros de fluido vaginal, que empaparon el nórdico violeta que tenía en su cama pero estaba dispuesta para un bis, pero eso aún no me lo ha contado ella....

domingo, 8 de marzo de 2015

Sedúceme, Erótizame, Poséeme - Un desayuno muy completo


Abrí la puerta de mi nueva habitación y me fui desnundando poco a poco y puse el vestido encima de la cama, me envolví con una toalla rosa y me dirijí a la ducha, pero me di cuenta de que no sabía dónde se encontraba y fui a la habitación de Cristián y llamé con los nudillos a la puerta y me contestó con un sí, con su voz grave y le pregunte que dónde estaba la ducha, Cristián al verme con sólo mi escasa toalla, que casi no me tapaba nada, quedó varios segundos quiero y mirándome de arriba a abajo y cuando reaccionó dijo que estaba al final del pasillo girando a la derecha. Le di las gracias y me fui de su habitación, no se lo que me pasaba que cada vez que Cristián hablaba yo me ponía algo excitada y cachonda.

Entré en el baño, me quité la toalla y me metí en la ducha, abrí la llave del agua fría y cogí la alcachofa y la dirigí directamente a mis duros y excitados pezones para calmar un poco mi calentura, los amasaba, pellizcaba y fingía que cada gota de agua fría era una caricia de la lengua de Cristián sobre ellos. Después de eso, me "limpie" bien mi coñito y disfruté de varios orgasmos en la ducha y me volví a intentar acubrir mi voluptuoso cuerpo con la toalla y me puse rumbo a mi cuarto pero me detuve al oír gemidos provenientes del cuarto de Cristián y entreabrí la puerta y ví como Cristián se empezaba a masturbarse con una mano que con la otra retiraba para atrás la ropa de cama.

Como el calzoncillo tenía una abertura central con un único botón, pues se quitaba fácilmente con una mano. Ya la tenía algo morcillona y se masturbaba lentamente, tomándose todo el tiempo del mundo en cada pasada de su mano para recorrer esos 15 cms de polla y ese glande grueso que empezaba estar muy bien lubricado por las prieras gotas de liquido preseminal. Yo me quedé viendo como Cristián se daba placer y repetía mi nombre entre gemidos, eso me chocó un poco porque nos acababamos de conocer y ahora se estaba pajeando diciendo mi nombre, pero a la vez me gustaba que lo hiciese, porque me daba morbo que alguien como él me tuviese en cuenta en sus fantasias eróticas y en sus "manualidades". 

De pronto y sin hacer el mínimo ruido, abrí la puerta y dejé caer la toalla al suelo, Cristián me me miró, y paró su mano y me acerqué y me incliné mi cara hicia su glande lubricado y pasé mi dedo índice izquierdo por su glande y recogí una gota de líquido preseminal y me lo metí en mi boca, saboreándolo bien y despué le di un beso en el glande y le dije que era mejor que guardara esa leche caliente para el desayuno que me sabría mucho mejor.

Cristían me pidió que le quitara el calzoncillo porque tenía mucho calor y se lo quité y lo volvi a tapar y recogí la toalla y me fui a mi cuarto, me puse una camiseta gris y un culotte blanco y me acosté y me dormí rápidamente.

A la mañana siguiente, me despertó el aroma de capuccino recién hecho me hizo levantarme como un resorte y fui directa a la cocina. Cuando entré en ella ví a Cristián ya vestido y desayunando y encima de la mesa de madera habia dos jarritas de barro en una había mermelada de fresa y en la otra había miel y Cristián estaba con una tostada untada por una capa fina de mermelada de fresa. Le dí los buenos días, y le pregunté que si no prefería la miel y le pregunté el por qué y él me respodió que no era tan dulce como yo.

Yo me puse colorada y cogí una tostada y le puse miel y me la empecé a comerla, sin darme cuenta, una gota de dulce miel caía por mi labio inferior y Cristián dejó su tostada a un lado y me la limpió con la yema de su dedo gordo izquierdo y se lo chupó mientras que me miraba con esa mirada tan penetrante que me volvía tan caliente. Poco después, le pregunté por la mujer y me dijo que estaba haciendo la compra y tardaría. Yo me levanté, y me subí a la mesa delante de él, y le dije que ahora tendría que probar unos buenos fresones bastante dulces y me quité la camiseta y la dejé caer al suelo de la cocina. Acto seguido, Cristián cogió la jarrita de la miel, y me la empezó a echar sobre mis senos,  poco a poco la miel iba cayendo por ellos y Cristián se acercó a mí y empezó a jugar con su lengua sobre mis tetas que hacía que mis pezones se endurecieran rápidamente y en ciertos momentos me los chupaba y eso me hacía derretir de placer.

A continuación, Cristián empezó a masajear mi clítoris con una de sus yemas, en círculos lentos por encima de mi culotte, que ya se encontraba empapado y me lo quitó despacio y abrí las piernas y Cristián me echó un poco de sirope de fresa sobre mi sexo y lo empezó a chuparlo hasta que me dejó reluciente y sastifecha de tres orgasmos bestiales y al final del tercero me dijo "BUEN DESAYUNO, KATE", mientras que se pasaba su lengua con los restos del sirope de fresa en sus labios.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Sedúceme, Erótizame, Poséeme - Mi llegada a casa


Yo soy Kate, una joven alta, rubia, pelo medio corto, ojos verdosos, guapa, buen cuerpo, buenos senos, una 115 y muy simpatica.

Un día de verano después de desayunar, miré ofertas de trabajo como enfermera y me llamó la antención un anuncio para cuidar a un joven con una lesión médular llamado Cristían.

En el anuncio ponía un móvil, ni corta ni perezoza llamé y me salió una voz grave pero dulce a la vez y concretamos una entrevista en su casa para su comódidad. Me duché y me puse un vestido negro, ajustado con una abertura en la espalda y con un gran escote en forma de uve. 

Salí de casa y me fuí a la dirección de la casa de Cristian y toqué el timbre y salió una mujer de 50 años que me dijo que pasará que Cristian me estaba esperando, yo la seguí hasta un gran dormitorio rosa y una cama eléctrica, dónde estaba un joven moreno, ojos verdosos alto, 1,90cm, barba arreglada, con gafas, complexión normal, hablamos de lo que necesitaba y de mis condiciones y aceptó, pero con una condición por parte de él, que tenía que vivir con él porque era un trabajo de día y de noche, pero yo no me ocuparía de sua aseo, porque él manejaba bien los dos brazos. 

Llamó a la mujer le dijo algo al oído y me acompañó a la habitación de enfrente de la de Cristian era un poco más pequeña a la de Cristian de color verde suave con un armario grande, un tocador, una cama y una mesilla de noche.

Volví al cuarto de Cristian y me acerqué a su cama y le besé en la comisura de sus labios, el se puso rojo como un tomate. y le dije que tenía que recoger algunas cosas de mi csa y me prestó su coche adaptado para traerlas. En poco más de media hora ya tenía lo más esencial en la casa de Cristiian ya colocado y ordenado en mi nuevo cuarto. 

Acto seguido, le ayudé a la mujer a preparar la cena para llevársela a Cristian y después se la llevé, le puse la bandeja encima de la ropa de cama y él cogió los cubierto y le ví cenar sentada al lado de la bandeja, mientras que de vez en cuando me miraba el escotazo que lucía yo ese día.

Cuando acabó, retiré la bandeja y vino la mujer, que poco después sabría que era su nana de pequeño y después, Cristian me dijo que le sacará del armario una camiseta y un pantalon corto y que le ayudase a ponerselo. Él me ayudaba a vestirlo tenia cuerpo bien definido sin apenas vello y muy suave al tacto y yo claro no me pude resistir a rozarle sus tetillas con mis yemas. que al él no le desagradó.

A continuación le quité el vaquero que llevaba y cuando ví su miembro me puse roja no por ver un miembro sino por el estado en el cual se encontraba, estaba morcillona y cuando se la rocé sin querer con mis manos esta se alzo imponiente y me puse orgullosa de que le provocara el empuje final a su erección y que con suma delicadeza oculté en el interior de su calzoncillo que usaba para dormir.

Después de eso le ayudé a taparse otra vez, y le dí un beso de buenas noches en la frente, me agaché apropósito para que él también tuviese una buena y última imágen del día. A continuación, medio cerré su puerta y apague la luz mientras le lanzaba un beso con mis yemas sobre los labios.