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jueves, 23 de julio de 2015

Diario de un dedo - Placer Dirigido


Un día Franceska fue pillada paseando por los pasillos del instituto y la mandaron al despacho de la directora, que se llamaba Clara. Franceska tocó con sus nudillos en la puerta del despacho de Clara y ésta se abrió despacio y sin hacer ningún ruido, y vio que Clara se estaba dedeando como si fuese su primera vez.

Franceska, se sentó en la silla que había delante de la de mesa de Clara y cuando ésta abrió los ojos se asustó y se puso nerviosa pero no se alteró con ella sino que se intentó recolocar la ropa pero Franceska hizo con su dedo índice el gesto del NO. 

Franceska se levantó y se dirigió hasta el lado de la silla de la directora Clara y le empezó a acariciar la cara interna del muslo izquierdo hasta llegar al borde izquierdo de las bragas blancas con puntilla que llevaba la directora ese día. Clara pensaba que se lo apartaría pero Franceska no lo hizo, sólo rozó el clítoris por encima de las bragas de Clara muy despacio, fue dibujándolo con suma perfección bajo su delicadas caricias digitales. 

Acto seguido Franceska, añadió un segundo dedo y aumentó la fricción sobre las bragas de Clara y ésta no tardó en gemir, pero Franceska tenía otros planes para la directora Clara, como hacía calor la ventana del despacho estaba mediabierta y Franceska hizo levantarse a Clara de la silla y la llevó a la ventana. Apoyada en una columna estaba la profesora de gimnasia, que mientras sus alumnos hacían un circuito ella le estaba chupando la polla al bedel del instituto y que estaban fuera de miradas indiscretas, menos de las de Franceska y la de la directora Clara, que tenían una visión perfecta de lo que hacían los dos.

Franceska acabo de abrir una hoja de la ventana del despacho de Clara y le desabrochó los cuatro primeros botones de la blusa que llevaba y empezó a acariciar suavemente las tetas de Clara al mismo tiempo que seguia jugando con su clitoris. El efecto conjunto de las caricias de Franceska y la visión de la mamada de la profesora de gimnasia al bedel en el cuerpo de la directora Clara no tardó en aparecer, pezones erectos, bragas húmedas y gémidos de placer incontrolados.

Mientras abajo, la profe de gimnasia, apuraba la mamada al bedel porque sus alumnos habían acabado ya el circuito y estaban esperándola y cuando el bedel se corrió, ella se lo bebió hasta la última gota y cuando volvió a su clase dijo entre risas había que beber mucha leche para estar como yo.

Mientras, desde la ventana, Clara tenía que aguantarse con sus manos al marco de la ventanar por sus orgasmos eran brutales a manos de Franceska y Clara le dijo gracias por esta visión ha sido más estimulante de lo que me esperaba, mientras las dos se fundían en un apasionado beso muy morboso.