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sábado, 27 de marzo de 2021

La Sexy Sal de mi Vecino

 

Yo estaba en mi apartamento de la universidad donde estaba acababa de ducharme me puse una mini toalla de color verde cuando llaman a la puerta era mi vecino que venía a pedirme sal. En esto que fui a la cocina a buscar el sal. Aparece mi vecino por detrás me empieza a besar el cuello al mismo tiempo que me amasaba mis tetas por encima de la mini toalla que poco a poco fue cayendo hasta el suelo de la cocina.

Yo sin ver echaba una mano hacia atrás para notar su polla dura en mi mano. Él se bajó el vaquero y efectivamente, estaba empezando a ponerse dura, me giró y cuando se la vi a medio endurecer, me dijo al oído:

- Es toda tuya -

Acerqué mi mano lentamente a su polla y se la cogí delicadamente y le pajeé unos minutos y enseguida tomó el control de la situación y me cogió entre sus brazos y me llevó hasta una encimera y me abrió de piernas y se agachó y me comió el coño de manera feroz, pero en las zonas más sensibles se paraba más y eso me volvía loca. Su lengua me dominaba totalmente, cuando era salvaje yo presionaba su cara entre mis piernas con una de mis manos y mientras que con la otra acariciaba y estiraba mis tetas.

Mi vecino empezó a meterme un par de dedos en mi coño mojado y los movía muy rápido y así estuvo otro rato y yo sinceramente ya quería que me follara y sentir esa polla dentro de mi coño. Él lo vio en mi mirada y los sacó y me llevó junto a una pared de la cocina y me abrió de piernas y esta ve si que me la metió bien metida y empezó a embestir primero lentamente y después cada vez más rápido y yo hacia lo mismo con mis caderas.

Mi vecino no paraba de embestir mientras me comía y jugaba con mis pezones hasta ponerlos duros y tiesos como piedras. Cada vez estábamos más cachondos y sudados por polvo que estábamos enchando de improviso en mi cocina. Con cada gémido de él yo me ponía más caliente y cachonda y con los míos él se ponía cachondo.

Después de un rato embistiendome como un salvaje, él fue a mi nevera, la abrió y cogió  un bote de nata montada y lo dirigí al salón dónde  nos sentamos en mi sofá de sky rojo, dónde mi vecino me echó la nata por todo mi cuerpo y después me la fue comiendo poco a poco menos mi coño que me la volvió a mter y a embestirme como un loco. Las embestidas esta vez duraron muy poco porque ahora dominaba ahora yo y tenía ganas de comerme esa polla manchada de nata y todo.

Lo senté de un empujón en el sofá y empecé a lamersela de abajo arriba varias veces y le chupé el capullo cada vez más rápido, él me cogió de mi melena y me fue marcando el ritmo de la mamada que le estaba haciendo, él no tenía piedad ninguna con mi boca y eso me gustaba porque hacia tiempo que no echaba un polvo como Díos manda y eso me gustaba, no sabéis cuanto.

Cada vez tenía más centimetros de polla dura dentro de mi boca que yo lamía y chupaba a mi gusto. Se la dejé bien lubricada con mi espesa saliva y me senté sobre su polla y cabalgué como una autentica amazona sobre su polla que se hinchaba más cada vez hasta que se corrió en mis tetas.

Él se vistió y se dirigió hacia la puerta y con una pícara sonrisa me susurró al oído:

- Gracias, por sal, vecina- mienmtras me dabla una palmada en mi culo.

Yo me fuí a la cocina a recoger la mini toalla del suelo y me dirigí a la ducha otra vez.

lunes, 15 de febrero de 2021

Despertando cachondo y caliente: Esposas Rojas, Pelirroja Caliente

 

Estaba desnudo en mi cama cuando mi vecina pelirroja entro en mi habitación. Ella era delgada, sexy y muy morbosa
Se acerco a unas esposas eróticas que tenia colgadas en la pared, las cogió juguetonamente y me las puso y se desnudó. Se sentó en mi cara y me dijo:

- Comémelo -

Yo empecé a comérselo de arriba abajo, muy despacio y haciendo círculos rápidos que la hacían jadear como una perra en celo y se a balanceaba al ritmo de mis lamidas. Estuvimos así un poco más hasta que cambió de posición para hacerme una mamada y comerle el culo y el coño en un 69 que a los dos nos pondría tan cachondo que acabaría metíendosela y follaríamos como locos durante horas.

Ella se metió mi polla que estaba tiesa ya despacio en su boca y dio una larga y lenta chupada que me hizo vibrar de placer se la tragaba entera y la dejaba chorreando con su saliva y en pocos segundos se la tragaba entera otra vez.

La vecina tragaba mi polla cada vez más rápido y cada vez yo estaba más cachondo que me corrí en su boca y ella quería más acción. Se dio la vuelta y se sentó sobre mi polla y empezó a cabalgar muy rápido, se dejaba llevar por los insultos que le decía. Cada vez que le decía zorra o puta, ella se calentaba más y más y cabalgaba más rápido y me bofeteaba la cara pidíendome más.

Despúes se dio la vuelta y se la metió por el culo hasta el fondo y empezó a moverlo despacio y otras veces rápido. La chica bajaba rápido y se quedaba unos segundos con toda metida en su culo para finalmente subir lentamente para dilatarse el culo y si estuvo un buen rato hasta que corrió como una guarra y se bajó de la cama y me quitó las esposas y me dijo follame como tú sabes, cabrón.

Me levanté de cama aún con la polla dura y la agarrare del cuello y la empotré contra una pared y se la clavé en su coño y empecé a bombear fuerte mientras ella rodeaba mi culo con sus piernas y yo movía mis caderas cada vez más rápido hasta que me corrí en sus tetas y cara y después me la chupó un poco más bañada en leche. Cuando me la puso dura otra vez, le di la vuelta y cogí las esposas y se las puse a una barra metálica y le comí de una sola vez el culo y el coño y cuando quedó ben limpio y abierto se la metí y me la follé hasta que me corrí en su culo y espalda. La solté y se fue a su casa y yo me metí en la ducha mientras me hacia una paja pensando en ella.

sábado, 13 de febrero de 2021

El Calor en el Tren


Era un día de mucho calor y decidí coger el tren para ir a casa y darme una ducha fresquita y así poder calmar el calor que tenía encima, ya que estaba chorreando de sudor por todo mi cuerpo.

Así que saqué el billete de tren, me senté en uno de los asiento.

Poco después me se sentó a mi lado un chico que estaba bastante bueno.

El chico se puso a mirar como el sudor resbala por mi cuerpo lentamente.

Al poco rato vi que el chico se ponía cada vez más cachondo y le pregunté si quería ir al baño conmigo para calmar su sofoco.

El chico me dijo que si.

Fuimos al baño y el comenzó a besarme a sacarme la ropa mientras me tocaba todo el cuerpo y me metía mano.

Luego le hice lo mismo a él y nos pusimos tan cachondos que enseguida me la metió y empezamos a follar como locos sin parar, pero era un poco incómodo y lo dejamos a medias. Recogimos todo o volvimos a nuestros asientos. Le dije que lo acabaríamos en mi casa.

LLegamos a mi para y nos dirijimos a casa y ya en la entrada me desnudo y me sobó todo y yo me dejé llevar por el deseo. Nos acabamos de desnudar y nos metimos en la ducha y él me empujó contra la pared de azulejos y me la metió por el coño que lo tenía tan lubricado que entró toda sin resistencia y él empezó a follarme cada vez más fuerte que me mojé toda en pocas embestidas.

Al rato, el chico me cogió del pelo haciendo una coleta en la mano y me dio la vuelta y mis tetas se aplastaban contra los azulejos que estaban fríos que hicieron que mis pezones se pusiera muy tiesos y duros mientras me la metía por el culo yo me dedeaba al compás de cada embestidas que me volví a correr en minutos.

El chico me dio por el culo durante algún tiempo más me dijo chupamela y déjame seco.

Y me la metió en la boca y yo chupaba muy fuerte y rápido, moviendo la lengua en círculos lentos y rápidos sobre el glande hastaz que se corrió en mis tetas y en mi boca.