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miércoles, 7 de enero de 2015

Un Café ¿Caliente? Sí, por favor


Yo me senté en una mesa al lado de la ventana de aquella cafetería, enseguida se acercó el camarero preguntandome que me traía y le dije que un café con leche calentito,porque al mirar por la ventana se veía como llovía a cantaros.

Yo miraba alrededor, no había mucha gente en el local, unas cuantas personas, me fijé en un chico joven, que estaba tomando algo en la barra de la cafetería. 

Él me sonrió y se acercó a mi mesa y se sentó a mi lado. La presencia de aquel joven me relajó tanto, que enseguida conseguió me olvidé de que estaba esperando a una amiga. 

Enseguida el joven tomó confianzas conmigo y me besó lentamente el cuello, apartando delicadamente mi media melena morena. Sus besos empezaban a cometer estragos en mi cuerpo, debajo de la blusa ya empezaban a ponerme mis pezones duros y sensibles para no dar un espectáculo quise disimular mi doble erección poniéndome la chaqueta por los hombros.

Después de sus besos, vinieron sus delicadas y sedosas yemas en mis pezones desbocados, los masajeó lentamentecon cada roce de ellas mis senos reaccionaban poniéndose cada vez más erectas.

Yo ya no sabía cómo disimular mi excitación y la verdad, es que ya no me importaba , porque la hábilidad de ese joven era extremadamente erótica, pero su tiempo en mis senos fue corto o eso me pareció a mí, yo iba disimulando dándole sorbos a mi café. 

El joven deslizó su mano hasta mi falda e introdujo un dedo en el interior hasta rozar mi ya sensible clítoris por encima de mi braguita y empezó a moverlo en círculos lentos, como si mi sexo era una taza de café y su dedo era una cucharilla.

A continuación, el joven había apartado hacia un lado mi braguita y me metió un par dedos con facilidad a causa de mi abundante lubricación y me hacía un mete-saca lento, al principio y yo me mecvecía un poco más rápido para aumentar el ritmo de sus movimientos. El orgasmo me sobrevino muy rápido pero fue muy intenso porque yo no soy mucho de autosatisfacerme, no por ganas sino por falta de tiempo para eso, pero os he de confensar una cosa, soy morbososa y en un sitio público más y ese joven fue el detonante perfecto para dar rienda suelta y realizar una fantasía erótica, que muchas teneís, pero en esta sociedad, que es demasiado arcaíca no nos deja hacerlas reales.

El joven cogió un par de servilletas del servilletero de la mesa y me secó mi sexo para que no dejara huella de mi extasís en el medio sofá de aquella cafetería. Acto seguido, el joven volvió a su taburete en la barra y yo me quedé un poco más feliz y por supuesto más relajada esperando a mi amiga con el olor del autoplacer recién hecho en el aire invadiéndolo todo a su paso.       

1 comentario:

  1. Me ha encantado tu cafe cielo.Escribes muy bien ..Muchos Besitos..Muakkkk

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