Los primeros rayos de un día de verano entraban por la
ventana de Karol, un timbre de móvil la sacó de su sueño reparador, Estiró el
brazo hacia la mesita de noche para coger el móvil que vibraba junto al timbre.
Karol se incorporó de la cama y resonó un RAS al levantar su
espalda del colchón era por la humedad que tenía acumulada en la espalda
durante la calurosa noche pasada. Deslizó su dedo índice por la pantalla táctil
del móvil y descubrió que era un mensaje de unas viejas amigas suyas, Natalia y
Bea.
Natalia y Bea eran las hijas del dueño de un circo que
precisamente habían venido otra vez al pueblo de Karol porque estaban en
fiestas, Karol leyó el mensaje siguiente:
Karol, te invitamos al circo, estamos en el ensayo, te
esperamos, estamos al lado de la playa, te esperamos, te queremos x 2, un beso,
NYB.
Acto seguido volvió a dejar su móvil en la mesita y se
destapó y se levantó de cama, gotas de sudor se deslizaban por sus muslos y se
bajó el tanga y cayó lentamente al suelo, lo cogió del suelo y se fue para el
cuarto de baño.
Abrió la puerta del cuarto de baño y tiro el minúsculo tanga
al cesto de la ropa sucia y abrió el grifo de la ducha para que se fuera
calentando el agua. Segundos más tarde fue al WC y meó, para secarse cogió un
trozo de papel higiénico que lo dobló y acto seguido lo pasó lentamente por su
coño depilado, la suavidad de ese trozo de papel y la lentitud de sus
movimientos la hizo suspirar de placer y no pudo negarse a lanzar un débil pero
profundo gemido y poner sus rosados y pequeños pezones en una semi erección,
que ya ni recordaba por su falta de tiempo y ganas de todo, a raíz de su
trabajo y labores de ama de casa.
Pero a pesar del tiempo pasado sin esa sensación su cuerpo
la recordó rápidamente y le pedía más, pero la mente de Karol, la regreso sin
piedad a la realidad y su cerebro decía lo siguiente:
- No tienes tiempo, te esperan Natalia y Bea -
Karol irremediablemente y con pena se levantó del WC y se
giró para tirar el trozo del papel higiénico en la taza y tiró de la cadena y
en unos segundos los chorros de agua lo disolvieron rápidamente como el
recuerdo del cuerpo de Karol y se dirigió al interior de la ducha.
Karol descolgó la alcachofa y se empezó a mojar rápidamente
su media melena pelirroja, el agua se deslizaba por todo su cuerpo, soltó la
alcachofa, puso gel en una minúscula esponja y se la pasó sin detenerse apenas
la esponja parecía más un borrón sobre su piel que una esponja. Acto seguido se
aclaró con la agua que caía de la alcachofa y se envolvió con una toalla y
salió de la ducha.
Karol se dirigió a su cuarto y dejó caer al suelo la toalla
y abrió su armario y sacó un top negro muy bonito sin mangas y con cierre de
lazos de cadeneta en el frente con un corazón blanco en el lado derecho. De
inmediato se lo puso, como iba sin sujetador se le notaban un poco sus pezones
que aún estaban duros a raíz de la ducha. A continuación volvió a rebuscar en
el armario y encontró una falda de algodón negro y tartán rojo y la puso encima
de la cama aún deshecha.
Karol se giró y abrió un cajón de su tocador, donde guardaba
los sujetadores y braguitas y tangas y escogió uno de color morado de hilo
dental con calaveras blancas, se lo puso y regresó a la cama para ponerse ahora
si la falda escogida.
Después de eso se levantó de la cama y cogió de un extremo
del cabecero su colgante de un pentaculo de plata con gemas rojas en los
extremos. Al ponerlo sacó su media melena roja por encima de la cadena de plata
y lo dejó caer suavemente por su cuello.
Acto seguido, se dispuso a hacer la cama y en unos minutos
ya estaba la leonera rehecha y a continuación se agachó debajo de la cama y
buscó unas botas tipo Valquiria negras con unos 15 cms de stiletto con
cremalleras laterales y se sentó encima de la cama para ponerlas.
Unos instantes después se levantó de la cama y se dirigió
hacia la cocina y de la cesta de fruta que había en la mesa blanca de la cocina
cogió una manzana verde, poco a poco le dio un mordisco, sus labios
reaccionaron a la humedad de la piel de la manzana que una gota de esa frescura
recorrió lentamente y con suavidad el contorno del labio superior para acabar
desapareciendo en la comisura derecha de la boca de Karol. En unos minutos ya
la había comido entera y salió de su casa rumbo al circo.
Como Karol era ecologista no usaba ni le gustaba el coche
por la contaminación que causaba en la naturaleza pues fue paseando hasta el
circo del padre de Natalia y Bea. Durante la caminata casi todos los hombres se
rompían el cuello para mirar a Karol porque normalmente la veían vestida con ropa
ancha, lo primero que pillaba a mano decía Karol cuando le preguntaban sus
amigas, Karol no se quería mucho, pero días especiales, como hoy si se quería y
mucho.
No tardó mucho en llegar a la ubicación del circo y entró tímidamente
dentro de la lona en dos sillas de plástico rojas estaban sentadas Natalia y
Bea, que eran gemelas solo se diferenciaban porque Natalia era rubia con mechas
californianas morenas y Bea para ser distinta se tiñó de morena pero se dejó
las puntas rubias.
Al lado de las sillas de Natalia y Bea estaba otra silla de
plástico roja vacía y dijo:
- Hola terremotos ¿Esta silla es para mí? -
- Si, Gatita, estas muy guapa - Dijeron al unísono entre
risas.
- Gracias, chicas - Respondió Karol sonrojándose.
Karol se sentó y cuando miró hacia la pista central del
circo, vio a un chico moreno con una melena larga y con rastas, piel bronceada,
con labios esponjosos que los decoraba un fino bigote y una perilla de tres
días, el cuerpo del chico que esta semi desnudo porque hacia bastante calor
bajo la iluminación del circo. Por su musculada anatomía le estaban cayendo
algunas gotas de sudor y en la parte inferior de su cuerpo tenia puesto un
pantalón corto vaquero y zapatillas blancas. De pronto Karol preguntó:
- ¿Chicas, quien ese "Dios de Chocolate"? - dijo
muy sorprendida de esas tres palabras.
- Pues... es nuestro
hermano menor, Jaime, pero en el circo es conocido como "Jai", es
payaso sobre todo trabaja haciendo figuras con globos - Dijeron a la vez Natalia
y Bea.
- ¿Menor? - preguntó extrañada Karol.
- Sii, Ka, solo le llevamos un año, ósea que tiene 24 - Le
aclararon a su amiga.
- Es muy guapo - Les comentó sonrojada.
- Gracias - Exclamaron al unísono.
Karol se tuvo que abanicar con la mano derecha para aplacar
un poco su sofoco que le estaba provocando la visión del cuerpo de Jai y su
calenturienta imaginación que tenía en esos momentos. En el último truco que
hacía Jai en su número circense hacía formas con los globos flexibles y en la
última forma se acercó a Karol y le preguntó con una voz muy sensual:
- ¿Qué formas quiere la mujer más bonita de la carpa? -
Y Karol sintió una ola de calor que venía del interior de su
tanga, que empezaba a humedecerse como su vagina, que si no fuera porque
llevaba ese hilito le dirían que meará por sí.
- Pues... lo que... tú quieras... - Le contestó una Karol
avergonzada y pensando en su humedad incipiente.
Jai trabajó unos segundos un par de globos y al instante
asomó una flor y se la dio a Karol y les dijo a sus hermanas que iba a su
caravana hasta su actuación.
Natalia y Bea le dieron un suave codazo a Karol para que se
levantara, mientras Jai recogía sus utensilios. Karol se dirigió a la pista
central y con un débil hilo de voz dijo a Jai:
- Gracias, por la flor -
- De nada, preciosidad - le contestó con dulzura Jai.
Karol se puso roja y se abanicaba con una mano y Jai se
acercó a Karol lentamente y puso detrás de Karol, con una mano le apartó su
melena de fuego y la besó muy sensualmente en su cuello, Karol en respuesta a
ese beso arqueó su espalda para besarle en los labios apasionadamente. Mientras
Bea y Natalia se iban de la carpa. Jai puso sus manos encima del top y deslizó
sus dedos índices sobre los pezones que se marcaban discretamente debajo de la
tela negra, Poco a poco los hábiles dedos de Jai iban desenlazando las
cadenetas, abrió de par en par las mitades del top y jugó con las cadenetas
encima de los senos de Karol que con cada roce metálico de las cadenatas se
ponían cada vez más duros.
Jai no tardó mucho tiempo en deslizar el top por los brazos
de Karol para finalmente caer en el suelo de la lona. Jai le dio la vuelta a
Karol y la pegó a su pecho e
instintivamente los labios de Karol fue recorriendo estratégicamente el torso
de Jai y también sus pezones iban endureciéndose
poco a poco a cada roce de la lengua de una Karol que cada vez sentía más
confiada en experimentar su sexualidad por una vez por todas, que había sido reprimida
hasta ese instante.
En un lateral de la carpa estaba colocada una silla de
plástico, Jai dirigió a Karol hacía ella pero antes de sentarla le quitó la
falda negra y tartán rojo que cayó suavemente al suelo y le rozó el clítoris
por encima del tanga de morado con las calaveras blancas previamente a que la
sentará poco a poco en la silla. La yema del dedo gordo izquierdo movía la
delicada y fina tela del tanga en el sentido de las agujas del reloj, primero
fue lento pero los movimientos cada vez más incontrolables del cuerpo de una
Karol en éxtasis por el placer que le producía aquel dedo le obligaron aumentar
la intensidad del vaivén que le estaba aplicando al sexo de Karol.
Segundos más tarde Jai optó por cambiar del dedo gordo por
el dedo índice metiéndole algo de la tela del tanga dentro del coño de Karol
cada vez que se la empujaba para dentro con su dedo las piernas de Karol
temblaban del incipiente pre-orgasmo que sufría en el aquel instante mientras
gemía al mismo tiempo y en cada salida de la tela del tanga salía un poco más
mojada y se le dibujaba una sonrisa pícara en la cara a los dos.
A continuación Jai decidió sentarla en la silla de plástico
después del pequeño pero intenso dedeo que le ofreció a una Karol que ahora
estaba sudada pero un poco más satisfecha. Para agradecerle ese inesperado dedo
Karol se quitó el tanga lentamente se fue deslizando por sus empapados muslos a
causa del sudor y en un momento cayó al suelo. Acto seguido, Karol abrió sus
piernas para que la cabeza de un Jai arrodillado frente a ella se metiese entre
sus piernas para que calmara un poco ese bochorno con un esperado y deseado
cunnilingus que la llevara otra vez al fin recordado clímax femenino.
La lengua de Jai se movía lentamente intentando abrir los
labios vaginales a Karol y al su clítoris que a cada sutil lengüetazo de Jai se
hinchaba más y más y como señal de aprobación de la boca de una ya desatada
Karol emitía gemidos y jadeos sin preocuparle lo más mínimo si la podrían oír o
ver. A pocos metros de la carpa estaba durmiendo Santi, el lanza cuchillos que
al oír los gemidos de Karol lo despertaron sobresaltándolo momentáneamente y
por un agujero de un lateral en frente de la silla donde estaba sentada Karol
disfrutando del placer que le proporcionaba la lengua Jai fue a investigar.
Tras unos minutos de mirón, Santi decidió bajarse los
pantalones y hacerse una buena paja a la salud de Jai y de Karol. Mientras
dentro de la carpa no detectaban la presencia de Santi, Jai seguía con su
lengua pegada al coño de Karol y cada vez que esta gemía un par de veces aumentaba
el ritmo de sus lamidas. El cuerpo de Karol pedía inconscientemente más caña y
Jai le obedeció metiéndole un dedo en coño cada vez más mojado y Karol no opuso
resistencia.
El dedo de Jai no encontró ninguna dificultad para acceder
al interior del coño de Karol y localizar el Punto G para poder darle el mayor
placer posible a Karol. Mientras al otro lado Santi veía todo y se concentraba
en su propio placer. El dedo de Jai estimulaba en círculos lentos y rápidos muy
bien alternados en el Punto G de Karol que al mismo tiempo estimulaba el clítoris
con su hábil y juguetona lengua. Esa combinación hizo que Karol tuviese que
agarrarse a los reposabrazos de la silla donde estaba sentada y de repente
ocurrió del interior del coño de Karol empezaron a salir chorros de fluido
vaginal muy seguidos y abundantes que
llegaban muy lejos después de empapar la cara de Jai que se le relamía de
gusto.
La sensación que en aquel momento sentía Karol era como si
una gran descarga eléctrica le recorriese cada átomo del cuerpo y los inundarán
una lluvia torrencial que explotara en su coño y después todo quedara en una
paz celestial que dormitará todo su placer que estaba acumulándose en su
interior durante años.
Como la cara y las manos de Jai estaban totalmente empapadas
del flujo vaginal de Karol se fue a limpiarse un poco en un cubo con agua que
tenía en la pista dejó recuperándose a la exhausta Karol en la silla y en ese
momento Santi metió su polla por el agujero de la lona y Karol la vio y le
apetecía comerse una porque hacía bastante tiempo que no tenía una oportunidad
como esa, se acercó al agujero y lamió lentamente el glande de Santi,
seguidamente de unas chupadas lentas y cuando estaba absorta en la mamada notó
una mano de Jai en su nuca dirigiendo los movimientos de la cabeza de Karol que
iba disfrutando cada vez más y Santi aún más.
Poco después Jai soltó la nuca de Karol y se colocó detrás
de ella y cuando Karol notó una lamida lenta por su ano aumentó la velocidad de
sus chupadas y como podía gemía de gusto. Jai vio que Santi estaba a punto de
correrse y avisó a Karol para que dejase de chuparle la polla Santi y ella
abrió la boca y dejó eyacular a Santi desde el agujero que echó toda su corrida
en el suelo de la lona para luego sacar su ya polla no erecta por el agujero y
se fue tan contento.
A continuación Karol le bajó los vaqueros a Jai y le obligó
a sentarse en la silla y se sentó mirándolo fijamente y de un solo empujón se
la metió en su coño.
Karol, ahora sí, que era la dueña de la situación. Después
del primer empujón quería moverse lentamente cuando estaba con toda la polla de
Jai metida para acostumbrarse a su tamaño y también se lo agradecía porque así
retardaría la eyaculación. En cada
subida de la penetración, Karol lo hacía también poco a poco para sentir
el máximo placer con cada centímetro de la polla de Jai mientras que rodeaba
con sus brazos el cuello de Jai. Mientras Karol botaba sobre su polla, Jai le
lamía sus pezones, que ya los tenía totalmente erectos y con un dedo la
estimulaba analmente con círculos lentos y rápidos.
Poco después Karol se dio la vuelta para que la penetrara
analmente porque ya le había estimulado bastante y estaba lo suficiente
dilatada para que no le doliese y Karol no lo dudó ni un segundo porque saltó
literalmente y la polla de Jai desapareció en un abrir y cerrar de ojos y ya
abajo la pelvis de Karol se movía en círculos lentos y en cada subida lo hacía
lentamente para darle a Jai todo el placer posible, que Jai lo había ganado a
pulso.
Estuvieron así unos minutos y de repente se bajó Karol y se
arrodilló en frente a Jai y de un solo bocado se tragó la polla venosa y
totalmente dura y lubricada. Karol chupaba a gran velocidad mientras oía gemir
a un Jai totalmente cachondo ya no hacía falta dirigir la cabeza de Karol la
alumna había superado de creces al maestro. Y de repente cuando tenía toda su
polla metida en la boca Karol notó los chorros calientes del semen de Jai, que salían
imparables e inundaban toda la boca de Karol.
Despacio fue separando su boca de la polla de Jai y echó su
cabeza para atrás para tragar toda esa gran corrida de Jai y hubo un momento de
silencio y se oyó un sonoro GLUB seguido de un AHHHH de satisfacción plena y se
tiró en la lona fría que notó en su todo su cuerpo caliente y aún palpitante.
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